viernes, 30 de noviembre de 2012

La señora del sombrero rojo

 Sentada siempre casi al final del pasillo,observándolo todo
está ella.
Su mirada se pierde en la multitud,
solo sonríe y escribe.

No espera a nadie,
no emite sonido,
apenas murmura un "gracias" cuando le traen lo de siempre.

De vez en cuando parece emocionarse
y sus grandes ojos se llenan de lágrimas.
Mira a los jóvenes como si fueran el reflejo
de años pasados.
Su mente parece llena de recuerdos.

Llama la atención el color de sus vestidos
y ese sombrero que nunca se quita.
Algunos parecen curiosos por ese anotador
en el que guarda sus días.

Pasaron horas,días,meses y años...
Jamás volví a verla.

Hoy mi mirada se pierde entre risas adolescentes
que traen vida.
Me pregunto si alguien habrá notado mi sombrero rojo
o sentirá curiosidad por lo que escribo en estas hojas
ya amarillas.


jueves, 29 de noviembre de 2012

Nuestro

Como cada noche vuelvo a encontrarme en la claridad de tus ojos,
esos donde veo mi mundo.
Tus caricias curan cada herida
tus labios protegen de todo mal y
solo tus manos dan seguridad.


Me duermo en ese abrazo,
nada malo puede tocarme,
no hay palabras,
no hay fantasmas,
no hay tiempo ni espacio.


Despierto...


Duele.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Unión de almas

   Me encuentro parada frente a esta nueva vida y no sé mirar atrás porque puedo encontrar personas,momentos y lugares que han sido perfectos y no quiero extrañar.
Extrañar es algo que sufro al igual que las despedidas,por eso prefiero evitarlo.

   Hacia adelante no sé que hay,solo me veo en este lugar que solía disfrutar cuando niña.Un tanque australiano desde lejos parece abandonado y triste,al acercarme me trae el eco de tu risa.
No vine para llenarme de recuerdos ni para sufrir por lo que ya no tengo.Desde mis caminatas por aquél hermoso y entrañable barrio al que vuelvo como visitante y no me acostumbro a que me falte...me faltan tus calles,tus sonidos,el café de la vuelta y hasta los vecinos.

   De vez en cuando prefiero volver a los lugares que el tiempo no tocó,que siguen intactos,porque en ellos me siento segura.No se puede ver allí ningún cambio que duela,siquiera en el rostro de la gente marcado por el paso del tiempo y algo de sufrimiento.

   Aquí tengo un ático.Saqué kilos de recuerdos y quedó empapado a sus cuatro lados por lágrimas y perfume con olor a pasado.
Ya no me enojo porque no estás,ni hago todo por seguirte...

   Creo en la unión de almas,esa que sigue eternamente,más allá de lo que llamamos "muerte".
Es por eso que paso mis días entre tu ausencia y nuevas almas que se cruzan en mi vida y acompañan.

   Solo te espero...
En aquél lugar o en éste.